viernes, 12 de junio de 2009

Blind Tom






















La guerra civil había terminado. Como había escrito el Dr. Edward Sequin “los cañones dejaron de ser la orquesta” y un joven esclavo ciego de 16 años reanudo su gira de conciertos para piano, que le había llevado a los 11 años a la casa blanca, y ahora le haría girar por todo el país y parte del mundo.

Su vocabulario era inferior a 100 palabras, pero su repertorio musical superaba las 5000 piezas.
La historia de este memorable genio musical comienza en una subasta de esclavos en Georgia, en 1850. En esta, su madre fue vendida por un tal Perry Oliver a el Coronel Bethune que habitaba en un pueblo cercano. Su decimocuarto hijo estaba incluido en el lote a cambio de nada, ya que era completamente ciego y por consiguiente se sabía que carecía de ningún valor o utilidad.

El niño fue nombrado Thomas Greene Bethune por su amo.

En la plantación del coronel, Blind Tom tenía permiso para errar por las estancias de la mansión. Fascinado con los sonidos de todo tipo, Tom escuchaba intensamente a las hijas del coronel practicando sonatas y minuetos al piano.

Como señala Sequin; hasta los 5 o 6 años no pudo hablar, andaba escasamente y no daba mayor signo de inteligencia que esta musical sed eterna que aun permanecía escondida.

Una noche el coronel Bethune, que no tenía idea del talento del chiquillo, escucho música procedente de la sala a oscuras. Creía que sería una de sus hijas practicando, aunque resultara absolutamente extraño a esas horas de la noche. Se aventuro escaleras abajo y sorprendido se encontró al niño ciego de 4 años, tan limitado en todos los campos, tocando una sonata de Mozart sin cometer ni un solo error. La había aprendido escuchándosela a una de las hijas del coronel, que la había practicado durante semanas. El coronel estaba impresionado.

Como cualquier niño esclavo, Tom nunca acudió a la escuela, y además era incapaz de aprender en cualquier área que no fuera la música. Era inquieto y requería constante supervisión. Parecía irresistiblemente ligado al piano y al de un tiempo, sin instrucción de ningún tipo, fue capaz de tocar una pieza nota por nota tras haberla escuchado tan solo una vez, sin interrupción ni cometiendo un solo error. A los 6 años, también comenzó a improvisar. El coronel contrato músicos profesionales para que tocaran para él, y al instante desarrollo un repertorio con calidad suficiente para un concierto.

“Genio ciego” anunciaba el cartel del concierto que ofreció a los 7 años. Las entradas se agotaron y los periódicos locales respondieron con entusiasmo. Por lo que el coronel y Tom emprendieron una gira de conciertos, actuando prácticamente a diario. Se dice que Tom gano 100000 dólares en el primer año de gira…


Cada nota de cada pieza que Tom escuchaba se imprimía indeleblemente en su mente, y era capaz de reproducir cualquier pieza de principio a fin sin dudarlo un solo momento. Su repertorio incluía a Beethoven, Mendelssohn, Bach, Chopin, Verdi, Rossini, Donizetti, Meyerbeer y otros tantos. Un programa de uno de sus conciertos proclamaba lo siguiente; “Blind Tom tan solo puede tocar lo que ha oído o improvisado. Hasta hace 2 años existía una lista de 2000 piezas que Tom había escuchado. Desafortunadamente este catalogo se perdió. Desde entonces habrá escuchado en torno a 3000 piezas más, y su repertorio se eleva por tanto a 5000 piezas dependientes totalmente de su memoria”. Otro medio comentaba que su memoria era tan exacta que podía repetir sin perder una sola silaba un discurso de 15 minutos del cual no entendiera ni una sola palabra. También canciones en Francés o Alemán, tras una sola escucha, eran repetidas literalmente en la notación, la letra, el estilo, etc.

A los 11 años Tom toco en la casa blanca, ante el presidente James Buchanan, dos piezas completamente nuevas (la primera de 13 páginas de extensión y la segunda de 20).

Tom y el coronel también giraron por Europa. En el viejo continente se le hicieron las pruebas para determinar si tenía tono perfecto. Tras escuchar dos pianos martilleados ruidosamente al azar, y un tercero, simultáneamente, en el que se tocaban 20 notas. Se sentó al piano y fue capaz de repetir a la perfección la serie. Todo indicaba que contaba con un tono perfecto.
Tras la gira europea, Tom volvió a tocar delante de grandes audiencias en los estados unidos. Siguió apareciendo en escena hasta los 53 años, cuando su carrera llego a su fin con la muerte del coronel Bethune. Tom se había vuelto tan dependiente del coronel, que tras su muerte perdió el impulso para actuar y se hundió en un plomizo y agresivo estado mental.

Blind Tom falleció en 1908, solo y aislado.






































































(Información traducida con libertades del libro referencia en el tema; "Extraordinary People" de Darrold A. Treffert)

5 comentarios:

  1. Bash, digresión de estilo: Me gusta muchísimo tu forma quirúgica de escribir, sin involucrarte sentimentalmente con el savant, sin adjetivarlo y permitiendo que su historia hable por sí misma y te agarre del cuello y no te suelte. ¿Alguna vez filmaste documentales?

    Besos asombrados.

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  2. Veamos, como me explico, jeje.
    Por un lado el no involucrarme es una opción de estilo, si.

    Pero también deriva de que la mayoría de veces trato de tomar la información de los textos originales de los neurólogos o psiquiatras que trataron los casos. Por tanto, es un rasgo adquirido de mi escasa capacidad para traducir “escritura clínica con corazón”.

    La última pregunta me apunta a la frente. Resumiendo te diría que soy un cinéfilo enfermizo, que mis campos arqueokinetikos han sido el cine documental, el cine experimental y el cine invisible (del este de Europa principalmente)… y que uno de mis objetivos para el año que viene era comprarme una cámara de video (como homenaje por el fin de carrera que esta apunto de acontecer, jeje) y comenzar a pervertir el mundo con el ojo mecánico…

    Digamos que además aguardo ciertas respuestas institucionales que también tendrían que ver con eso… pero de todos modos es un camino que tengo casi seguro que recorreré pronto.

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  3. La escritura clínica ya tiene su propio corazón incorporado, no hace falta tocarla. Por eso me encanta tu escritura.

    Sos un documentalista nato. Compremos la cámara, por favor.

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  4. Campos arqueokinéticos ... espléndido título para un poema ... (me dejaste pensando, para variar)

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  5. No Mariel. De momento solo tengo tierra en las manos, que algunos de estos cadaveres estan entre los ultimos de la fosa comun del tiempo...

    Aun no soy na.

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