domingo, 31 de mayo de 2009

Kiyoshi Yamashita (1922-1971)


Kiyoshi Yamashita nació en 1922. En su caótica infancia atravesó los varios matrimonios de su madre, un desastroso terremoto y el abandono final de su madre. Yamashita fue internado en un centro para niños retrasados y fue allí donde su evidente talento se hizo evidente. Su coeficiente intelectual era de 68.

Yamashita recibió entonces atención intensiva por parte de dos artistas. Para evitar el examen de selección al servicio militar se fugo a los 18 años y vagabundeo por el pais hasta los 32, pintando con la técnica Chigiri-e. Con 35 años se edito un primer libro describiendo y analizando su obra. El desarrollo de este savant se considera absolutamente espectacular, no necesariamente en relación a su hándicap, y fue aclamado por la crítica japonesa que considero excepcional su trabajo. La prensa se refirió a él como “el Van Gogh Japones”.

En contraste, su conducta era primitiva. Yamashita vago por todo el país mendigando alimentos y durmiendo donde pudiera. Su peculiar vestimenta (semidesnudo) durante esta odisea le hizo ganarse el apodo de “The Naked General" (El general desnudo). Mediante la técnica del Chigiri-e (pintura basada en el uso de pequeños trocitos de papel pintados) plasmo cuanto había visto en sus viajes haciendo uso de su extraordinaria memoria.


Fallecio a los 49 años a causa de una hemorragia cerebral.








































































domingo, 3 de mayo de 2009

Richard Wawro (1952 - 2006)



Cuando tenía 3 años se le comunico a sus padres que Richard era severamente retrasado. Presentaba además un comportamiento típicamente autista, siendo incapaz de desarrollar un lenguaje utilizable hasta los 11 años. Además durante su infancia necesito de cirugía para ser tratado de cataratas en ambos ojos, quedando con un espectro de visión suficientemente pobre como para ser considerado legalmente ciego. Todo esto no le impidió realizar su primera exposición en Edimburgo a los 17 años… alcanzando posteriormente fama mundial, habiendo vendido más de 1000 dibujos y realizado más de 100 exposiciones. Como muchos Savants Richard tenia memoria fenoménica. Recordaba cuando habia pintado cada uno de sus dibujos y los tenia precisamente anotados en su mente. No usaba modelos, sino que pintaba tan solo con imágenes que habia podido ver en alguna ocasión; bien sea en la televisión o en algún libro. Tenia una memoria perfecta, pero de vez en cuando añadia retoques, interpretaciones o improvisaciones...

Richard fallecio el 22 de Febrero del 2006 a los 53 años,tras luchar largo tiempo contra el cáncer.



















Pagina oficial; http://www.wawro.net/

Thristan Mendoza (1989-)



Thristan Mendoza, Nacido en 1989 en Quezon City (Filipinas) es un virtuoso del marimba internacionalmente conocido. Se le diagnostico autismo con 2 años y medio. Con tono absoluto innato, aprendió a tocar con tan solo 5 años.

Alonzo Clemons (1958-)

Alonzo es una de las personas más amables que he conocido. Irradia una satisfacción que resulta contagiosa. Sonríe mucho. Sus ojos brillan cuando responde preguntas con sus monosílabos. Relajado; con facilidad y gran cordialidad, resulta refrescantemente libre de presiones o prisas, excepto una; la necesidad de esculpir.

Extraordinary People - Darrold A. Treffert
















Desde que era un niño Alonzo demostró una extraña habilidad a la hora de modelar figuras de animales que apenas conocía, era un talento que tan solo poseería un genio, pero sin embargo Alonzo era incapaz de comer por su cuenta o atarse los cordones.Una lesión cerebral siendo un niño fue el causante de su retraso.

Alonzo Clemons tiene un coeficiente intelectual de 40-50, lo cual no le impide ser capaz de crear esculturas de prácticamente cualquier animal, aunque tan solo lo haya podido vislumbrar unos pocos instantes. Es capaz de crear esculturas de cera absolutamente realistas y anatómicamente perfectas en tres dimensiones de animales que ha visto tan solo un momento en una imagen bidimensional. La mayoría de obras tienen unas dimensiones reducidas y las realiza en menos de una hora, sin embargo una de sus obras más conocidas se llama "Three Frolicking Foals" (tres potros retozando), un trabajo a tamaño real que Alonzo realizo en 3 semanas.








Su pagina web; http://artsales.com/ARTists/Alonzo_Clemons/Prodigious_Savant_Syndrome.htm

miércoles, 29 de abril de 2009

James Henry Pullen (1835–1916)

El genio del asilo de Earlswood...

Allí paso 66 años de su vida, desde los 15 años hasta su muerte en 1916.

"...Philips refiere el caso de James Henry Pullen, famoso afásico de Londres, notable carpintero y artesano de la madera. A los siete años había aprendido una sola palabra: madre. En el Asilo de Earlswood, donde había sido internado a los quince, produjo toda su obra. Su pieza más famosa, el barco The Great Eastern, le demandó ocho años de labor. No olvidó construir ninguno de los 5.585 remaches, ni los trece botes salvavidas, ni cada una de las piezas del mobiliario interior de la nave. Algunos de sus trabajos llegaron a las manos de la reina Victoria. El príncipe Alberto recibió un dibujo del sitio de Sebastopol, de la guerra de Crimea, que Pullen imaginó basándose en las crónicas periodísticas..."

Extraido de Estudio de memoria - Gustavo Jalife






















Cálculo calendárico e inteligencia.

Las habilidades excepcionales relacionadas con cálculos del calendario son una de las habilidades más comunes en la literatura científica del síndrome de savant. En uno de los estudios encaminados a investigar el origen de esta habilidad, O’Connor, Cowan y Samella, (2000) se plantearon como pregunta de investigación si ¿existe relación entre la habilidad savant de cálculo calendárico con la inteligencia tal y como se concibe y mide habitualmente?

Para responder esta pregunta realizaron un estudio correlacional entre las diferentes variables planteadas, y hallaron una relación significativa entre CI y precisión en el cálculo de fechas, aunque no hallaron relación entre el tiempo de latencia empleado para el cálculo y el CI. Este resultado sugería que en efecto, al menos parcialmente, existía una cierta relación entre CI y cálculo calendárico, que permitiría afirmar que esta habilidad constituye una demostración de algún tipo de inteligencia.

Estos investigadores se plantearon además otra pregunta: ¿la habilidad de cálculo calendárico está directamente relacionada con una envidiable habilidad aritmética?

Los autores estaban convencidos de que, en efecto, los sujetos con esta habilidad empleaban el cálculo (y no ningún otro posible elemento como la memoria, u otra habilidad) para la adivinación de fechas. Sin embargo, para resolver esta cuestión volvieron a adoptar un enfoque correlacional, pero encontraron que las puntuaciones el subtest de aritmética del WAIS eran tremendamente dispares. Además, investigaciones previas indican consistentemente deficiencias en aritmética en los sujetos savants. La explicación que encontraron O’Connor et al. para este hecho fue que el subtest de aritmética del WAIS no era una buena medida para estos sujetos, ya que utilizaba enunciados lingüísticos en los que el sujeto debe interpretar información lingüística, y no exclusivamente aritmética. Esta explicación se corroboró cuando utilizaron otra medida netamente de aritmética (un test de cálculo mental de adiciones y substracciones que iban de muy fácil a muy difícil), en la que los sujetos savants puntuaron excepcionalmente.

Cálculo calendárico y memoria.

Otros autores como Heavey, Pring y Hemerling, (1999), se propusieron investigar la relación de la habilidad del cálculo calendárico con la memoria. Para ello se propusieron revisar diferentes explicaciones del fenómeno de los cálculos calendáricos relacionados con la memoria.

Una primera hipótesis proponía que los sujetos utilizan la memoria visual para recordar calendarios perpetuos que previamente han visualizado. Sin embargo esta posibilidad se rechazó como explicación universal, ya que en un estudio realizado en 1965, se describía el caso de un sujeto con ceguera congénita y sin acceso a calendarios en Braille.

Una segunda hipótesis propone que estos sujetos utilizan fórmulas y algoritmos disponibles en enciclopedias y publicaciones científicas. Aunque esta hipótesis fue rechazada ya que la complejidad de dichas fórmulas requiere un nivel de comprensión lectora, memoria y habilidad numérica lejos del alcance de los individuos savant.

Una tercera hipótesis proponía que estos sujetos utilizan la estrategia de memorizar fechas especiales, que después utilizan como anclas a partir de las cuales calculan las fechas solicitadas con más facilidad. Sin embargo, otros autores rechazan esta hipótesis y afirman que no se trata de utilizar fechas de referencia, sino que emplean un proceso de memorización por rutina.

Los investigadores realizaron tres experimentos para aclarar qué papel juega la memoria en el cálculo calendárico, y concluir cuál de las tres hipótesis era más cercana a la explicación del fenómeno de los cálculos calendáricos.

En el primer experimento, compararon la memoria a corto plazo (MCP) de un grupo de 8 sujetos con síndrome de savant con un grupo de sujetos control igualado en edad y CI (una puntuación de 64.9 en la prueba de Peabody). La prueba en la que fueron comparados, fue el subtest de dígitos del WAIS, y una prueba similar utilizando palabras monosílabas de alta frecuencia. El resultado de la comparación indicó que no había diferencias en MCP entre ambos grupos, de lo que se concluye que los sujetos savant no emplean la MCP para realizar sus cálculos.

En el segundo experimento, se comparó a ambos grupos en una tarea de evaluación de memoria a largo plazo (MLP), y al igual que en el experimento anterior se emplearon elementos tanto numéricos (años), como verbales (palabras). Tal y como sucedió anteriormente, ambos grupos recordaron un número de palabras similar. Sin embargo, en el recuerdo de años, el grupo savant fue claramente muy superior. Este resultado descarta que los sujetos savant posean una MLP globalmente superior al resto de sujetos, aunque mantiene abierta la posibilidad de que tengan una mayor facilidad para el recuerdo de números que el resto de sujetos.

Finalmente, en el tercer experimento Heavey et al., se propusieron analizar el papel del efecto de generación en el cálculo de fechas calendáricas. Según la teoría del efecto de generación, es más probable retener una palabra que previamente se ha generado, que una palabra que se ha provisto externamente (una palabra que hemos leído, escuchado,….) Este proceso de generación de la palabra implica la existencia de múltiples rutas de acceso para recuperar dicha palabra, lo que implicaría que una palabra no generada propiamente, sino provista externamente (por ejemplo leyendo) dispondrá de menos rutas de acceso para su recuperación.

Para analizar el papel del efecto de generación, los investigadores propusieron dos condiciones experimentales: condición de estudio, y condición de cálculo. La primera consistía en leer detenidamente una lista de fechas que incluían su día de la semana, y tras una pausa de 5 minutos, se le presentaba una segunda lista en la que se le advertía que hay algunos de los días que estudiado en la lista original, pero no todos. En la segunda condición, la condición de cálculo: se daba al individuo una lista con fechas para que calculara el día de la semana, se realizaba otra pausa de 5 minutos, y se le daba una lista en la que se le avisaba que estaban algunas de las fechas calculadas. En ambas condiciones se pedía a los sujetos que
identificaran las fechas encontradas en ambas fechas. El resultado del experimento indicó que se cumplía el efecto de generación, ya que los savant recordaban significativamente más fechas generadas por ellos que fechas provistas externamente.

La conclusión global de los tres experimentos, descartó que los sujetos savant desarrollaran su habilidad con el calendario gracias a una MCP o MLP innatamente superior, pero admitía dos posibles explicaciones de los cálculos calendáricos.

La primera de ellas propone que los savant calculan las fechas haciendo uso de un desarrollado conocimiento base del calendario, y que el efecto de generación no se extendiera a otras áreas que no requieren ese conocimiento base. Mientras que la segunda explicación proponía que el mayor recuerdo de fechas elaboradas no responde al efecto de generación, sino a que el esfuerzo que supone el cálculo deja una huella en la memoria.

Extraído de Síndrome de savant: entre lo genial y lo ingenuo - Raúl Tárraga Mínguez & Gabriela Acosta Escareño