Llegamos a uno de los casos mas fascinantes…
El interés musical en los niños es universal. La habilidad musical es algo común. La genialidad musical es frecuente. No sucede lo mismo con el talento artístico. En una búsqueda de niños artistas talentosos , Florence Goodenough descubrió que mientras los músicos infantiles no eran poco frecuentes, los artistas en cambio constituían una rara avis. En sus estudios de 1926, que establecían la habilidad en el dibujo como un método para evaluar la inteligencia, anoto; “a pesar de la cuidadosa búsqueda tan solo he sido capaz de localizar un solo niño menor de 12 años cuyos dibujos parecieran poseer merito artístico en un grado comparable al de los genios musicales de esa misma edad”.
Estas afirmaciones hacen del caso de Nadia uno de los más espectaculares y reconocidos.
Nadia apareció en la oficina de Elizabeth Newton en la universidad de Nottingham en 1973. Tenía 6 años. Su madre llevaba consigo un paquete con los dibujos de Nadia a bolígrafo. Newson resumió sus reacciones tras ver los dibujos ese mismo dia; “mi primera reacción fue maravillarme, la segunda, estoy avergonzado por ello, dudar”. El caso fue asignado a una psicóloga de servicio ese día, Lorna Selfe, que afortunadamente vio la espectacular extrañeza del fenómeno artístico de Nadia y sus habilidades absolutamente talentosas (pero discapacitadas), y finalmente escribió un libro al respecto.
Nadia era una niña con todos los signos y síntomas de un autismo infantil. A los 6 años no podía siquiera combinar 2 palabras, excepto en frases de enorme sencillez. A menuda utilizaba jerga inteligible, tenia episodios incontrolables de alaridos y era destructiva. Ese comportamiento se alternaba con mutismo, excesiva lentitud y retraimientos. Podía mirar fijamente a la nada durante largos intervalos, o vagar por sin rumbo fijo por la habitación. Evitaba el contacto visual y cualquier contacto físico.
Un completo examen medico y psicológico en Londres a la edad de 5 años determino un diagnostico de “comportamiento autista y posibles alteraciones psiquiátricas”. Los rayos X mostraron un cráneo braquicefalico (mas bajo de lo normal). Los tests se repitieron un año después con idénticos resultados.
El interés musical estaba presente en cierto grado, pero no tenia habilidad musical especial. Era zurda .
Sus dibujos a la edad de 3 años, eran fenomenales, no solo en relación a sus desventajas, sino en comparación con cualquier otro niño de cualquier edad o inteligencia. Los dibujos de Nadia usualmente estaban inspirados por imágenes vistas una sola vez, rara vez volvía a la imagen de referencia. Su coordinación motora era increíblemente refinada, y dibujaba con rapidez, con extraña precisión, a menudo dibujando líneas interrumpidas que posteriormente conectaba. Cuando dibujaba solia colocar su cara muy cerca del papel. Demostraba una extraordinaria destreza manual, particularmente considerando su torpeza en cualquier otro campo. Su tema favorito eran los caballos, pero dibujaba muchos más animales y algunas figuras humanas. Su pasmosa habilidad revelaba un consumado sentido de la perspectiva, proporción y movimiento. Desarrollo un estilo propio.
Los dibujos de Nadia eran reconocidos por su inventiva, por su uso de matices y sombreado y la capacidad de representar objetos tridimensionales en dos dimensiones.
El dibujo era su don, el lenguaje su déficit. La ausencia de lenguaje llevo a Lorna Selfe a desarrollar una hipótesis en torno a su extraordinaria habilidad. Postulaba que la imaginería visual era utilizada como lenguaje inicial por todo nosotros cuando somos niños. Cuando maduramos, en lenguaje se convierte en una taquigrafía para esta realidad visual, y en el desarrollo del niño, la imaginería visual es suplantada por el lenguaje y decae por falta de uso. Selfe proponía que como el lenguaje fallo en el desarrollo de Nadia, la imaginería visual se mantuvo, y incluso se desarrollo más profundamente, en sus dibujos, en una manera compensatoria con su déficit. El lenguaje era la compensación, el precio a pagar por su espectacular habilidad con el dibujo.
Que pasaría entonces si Nadia llegaría a desarrollar el lenguaje? De acuerdo con la hipótesis de Selfe, la habilidad con el dibujo desaparecería. Y eso es exactamente lo que le ocurrió a Nadia.
Ingreso en una escuela para niños autistas a los 7 años, y su lenguaje con estrategias especiales y mucho esfuerzo, mejoro. Su habilidad especial, a nuestro pesar, desapareció. Rara vez dibujaba espontáneamente, y cuando lo hacia, ya no tenia el destello y la desenvoltura de sus primeros dibujos. Las habilidades migraron de una parte del cerebro a otra…
“Es esto una tragedia? Para nosotros que amamos el asombro, quizás. Pero para Nadia, tal vez es suficiente haber sido una niña maravillosa. Si la pérdida parcial de su don es el precio a pagar por el lenguaje, deberíamos, creo, estar preparados a pagar ese precio en nombre de Nadia”.
